Si siente que la comida o el agua se le atoran en la garganta, o si tose o se atraganta seguido durante las comidas, puede tratarse de disfagia, un trastorno de la deglución. Puede aparecer en cualquier etapa de la enfermedad, y qué tan leve o intensa es cambia de una persona a otra.

Señales para estar atento
- Ciertos alimentos, o el agua, cuestan mucho de tragar
- Tose o carraspea con frecuencia después de comer o beber
- Siente que la comida se le queda atorada en la garganta
- Las comidas tardan mucho más que antes
- La saliva no baja bien y siente que se le acumula
Pruebe esto a la hora de comer
- Meta el mentón hacia el pecho al tragar. Se sabe que esta posición reduce la posibilidad de que la comida se vaya a la vía respiratoria.
- No use pajita. Beber con pajita manda el líquido de golpe al fondo de la garganta, lo que hace más probable atragantarse.
- Tome poca cantidad cada vez, y mastique y trague despacio. Los bocados grandes y apurados suben el riesgo de que la comida se atore.
- Los líquidos ralos, como el agua, pueden ser en realidad más peligrosos. Si hace falta, un espesante comercial hace los líquidos más espesos y más seguros de tragar.
- Trate de que la conversación, o cualquier otra cosa, no le desvíe la atención durante la comida. Concentrarse en tragar ayuda a comer con seguridad.
- Siéntese derecho, a 90 grados, para comer. Es mejor evitar comer recostado en la cama, o acostarse justo después de comer: quedarse sentado al menos unos 30 minutos es más seguro.
Tragar el medicamento también merece atención
Si le cuesta pasar las pastillas, no las parta ni las triture por su cuenta: pregúntele antes a su farmacéutico o a su equipo de salud. Algunos medicamentos pierden potencia o se absorben a otra velocidad si se parten o se muelen. También vale la pena preguntar si puede cambiar a una forma más fácil de tragar, como una solución o un parche.
Por qué no conviene dejarlo pasar
A medida que la deglución sigue debilitándose, la comida o la saliva pasan con más facilidad a la vía respiratoria, lo que eleva el riesgo de neumonía por aspiraciónUna neumonía causada cuando la comida o la saliva pasa a la vía respiratoria en lugar de al esófago. El riesgo puede subir cuando la deglución se debilita.Saber más. Y si tragar cuesta tanto que uno simplemente come menos, eso puede llevar a pérdida de peso o mala nutrición — algo que se relaciona con lo que se trata en la comida y los horarios del medicamento. Como el Parkinson es progresivo, su capacidad para tragar puede cambiar con el tiempo, y por eso importa actuar temprano ante las primeras señales y revisarlo con regularidad.
A veces hace falta una evaluación detallada
Si los síntomas son claros, o si se sospecha aspiración, se puede hacer un estudio detallado que registra en video el acto de tragar. Los dos enfoques habituales son filmar la deglución con rayos X (videofluoroscopia de la deglución) y mirar directamente dentro de la garganta con un endoscopio mientras se traga (evaluación endoscópica de la deglución). Precisar exactamente qué etapa está fallando permite trazar con su equipo un plan de alimentación mucho más concreto y adaptado a usted.
Un fonoaudiólogo puede ayudar
La disfagia es un síntoma tratable. Si se lo cuenta a su equipo de salud, pueden derivarlo a un fonoaudiólogo que trabaje rehabilitación de la deglución, y aprender ejercicios concretos para fortalecer los músculos de tragar junto con formas de comer adaptadas a usted.
Este artículo no sustituye un diagnóstico ni un tratamiento médico. Si tiene dificultad para tragar, hable con su equipo de salud.


