Se reporta que entre el 20 % y el 30 % de las personas con Parkinson ven cosas que en realidad no están (alucinaciones), o sostienen con firmeza creencias que no son ciertas (delirios). Los profesionales agrupan estos síntomas bajo el nombre de psicosis de la enfermedad de ParkinsonEl término general para las alucinaciones y los delirios que ocurren en el Parkinson. Se consideran causas principales los medicamentos del Parkinson, la demencia y los cambios bruscos del estado de conciencia (delirium).Saber más.

Por qué ocurre
A menudo la causa son los propios medicamentos del Parkinson, como la levodopa o los agonistas dopaminérgicos. Los mismos fármacos que elevan la dopamina para controlar los síntomas motores pueden, al mismo tiempo, empujar en dirección a las alucinaciones y los delirios. Más allá del medicamento, también pueden estar detrás la demencia o un cambio brusco del estado de conciencia (delirium).
Cómo se manifiesta
La forma más común es una alucinación visual breve de una persona o un animal. Entre los delirios, los más reportados son sospechar que la pareja es infiel o creer que alguien pretende hacer daño (delirios de celos y de persecución), y también suelen ser los más difíciles de tratar. Delirios así pueden llevar a conductas agresivas, lo que puede afectar la seguridad tanto de la persona como de la familia.
Cómo responder en el momento
- No discuta ni intente convencer a la persona de lo contrario. Insistir en que «ahí no hay nada» por lo general no ayuda y puede aumentar la angustia.
- Mantenga la calma y transmita tranquilidad.
- Siga la corriente en lugar de negarlo, y luego desvíe la atención. Por ejemplo, si alguien dice que ve un gato, «voy a sacar al gato» funciona mejor que «no hay ningún gato».
- Mantenga bien iluminadas las zonas oscuras. Se sabe que las alucinaciones visuales aparecen con más facilidad en la oscuridad o cuando la visión no es clara. Iluminar los espacios en penumbra, como los pasillos, ayuda especialmente.
- Planifique alguna actividad ligera para la tarde-noche. Los síntomas tienden a aparecer más en las horas tranquilas del anochecer, cuando hay poco que hacer.
Los antipsicóticos habituales requieren cuidado
Las alucinaciones y los delirios hacen pensar en los antipsicóticos que se usan en psiquiatría, pero la mayoría de los antipsicóticos habituales actúan bloqueando la dopamina, con el riesgo de empeorar los síntomas motores del Parkinson. Por eso, en personas con Parkinson, se consideran primero medicamentos con una acción bloqueadora de dopamina más débil, como la quetiapina y la clozapina. La clozapina se considera la más eficaz, pero puede bajar el recuento de glóbulos blancos, así que hacen falta análisis de sangre periódicos. La pimavanserina, que casi no actúa sobre la dopamina, también se usa como medicamento específico para la psicosis de la enfermedad de Parkinson. Estas son decisiones que exigen conocimiento especializado, así que, si otro médico u otra especialidad le recetó algún medicamento, asegúrese de que el equipo que lleva su Parkinson también lo sepa.
Cuénteselo a su equipo de salud aunque no le moleste
Aunque las alucinaciones o los delirios no le molesten, hay que contárselos igual a su equipo de salud. Pueden ser señal de que hace falta ajustar el medicamento y, si se dejan pasar, los delirios pueden empeorar o traer problemas de seguridad. A menudo son los familiares quienes notan los síntomas primero, así que también importa que quien acompaña transmita lo que ha observado.
Este artículo no sustituye un diagnóstico ni un tratamiento médico. Si experimenta alucinaciones o delirios, hable con su equipo de salud.


