Se reporta que cerca del 60 % de las personas con Parkinson se cae al menos una vez al año, y que una parte importante de ellas se cae de forma repetida. Lo que más importa es que esto ocurre sobre todo no al aire libre sino dentro de la casa de siempre. Hacer cambios pequeños ambiente por ambiente puede reducir el riesgo de forma considerable.

El baño — el ambiente más peligroso
El baño es donde más caídas ocurren. Instale barras de apoyo, colocadas por un profesional, alrededor del inodoro, la bañera y la ducha, y si le hacen falta agregue un elevador de inodoro o un banco seguro para sentarse dentro de la bañera. Mantenga el piso antideslizante, y lo mejor es sacar del baño por completo los tapetes pequeños, que son fáciles de tropezar.
Sala y pasillos — despeje primero los obstáculos
Despejar el piso de cosas y quitar las alfombras sueltas es la base de la prevención de caídas. Acomode los muebles de modo que no bloqueen los recorridos, y si usa andadera o bastón asegúrese de que los pasos sean lo bastante anchos. Iluminar toda la casa lo suficiente como para reducir los rincones oscuros o en penumbra también importa.
El dormitorio — atención especial a la noche
Ajuste la cama a una altura en la que los pies toquen el piso al sentarse, y mantenga un interruptor de luz y un teléfono al alcance de la mano junto a la cama. Dejar una luz de noche encendida en el camino al baño previene las caídas por moverse a oscuras. Si darse vuelta en la cama cuesta, las barandas de cama que se tratan en Darse vuelta y salir de la cama también pueden ayudar.
Escaleras — pasamanos a ambos lados, y marque el principio y el final
Lo ideal es que las escaleras tengan pasamanos a ambos lados, montados a unos 5 a 7 cm de la pared para poder agarrarlos con firmeza. Marcar con cinta de color el punto donde la escalera empieza y termina le da una referencia visible, lo que ayuda a afirmar el paso tal como se describe en Cuando los pies se quedan pegados. También vale la pena revisar si la superficie de los escalones tiene un acabado antideslizante.
La cocina — lo que usa a diario, abajo
Guarde los platos y utensilios que más usa en cajones bajos a los que llegue con facilidad, no en estantes altos. Cambiar las perillas redondas por manijas tipo barra, más fáciles de agarrar, hace que puertas y cajones se abran mejor cuando el movimiento fino de los dedos cuesta. Si tiene que bajar algo de arriba, no se estire en puntas de pie: use un alcanzador de mango largo o pida ayuda.
Revise también los desniveles entre ambientes
Los umbrales con los que se traban los pies al pasar de un ambiente a otro causan caídas más a menudo de lo que uno esperaría. Cuando se pueda, quítelos o reemplácelos por una rampa baja.
Las mascotas y los cables son obstáculos fáciles de pasar por alto
Un perro o un gato que se cruza de golpe por delante, o un plato de comida o un juguete dejado en el paso, es una causa de caídas que se suele pasar por alto. Ayuda mantener separados de los recorridos los lugares donde las mascotas suelen echarse. Si hay cables eléctricos cruzando el piso, llévelos pegados a la pared o fíjelos con cinta para no tropezar.
Recorra cada ambiente con otra persona
Cuanto más tiempo se vive en una casa, más difícil es ver uno mismo las partes riesgosas. Si alguien cercano toma esta lista ambiente por ambiente y recorre la casa, a menudo nota obstáculos y rincones oscuros que usted había dejado de ver hace mucho. No hace falta arreglar todo de una vez: basta con empezar por lo que se vea más peligroso e ir de a uno.
Esté preparado por si acaso
Tenga siempre cerca un teléfono o un dispositivo de llamada de emergencia para poder pedir ayuda de inmediato si se cae. Si no sabe por dónde empezar, puede pedirle a su equipo de salud una evaluación de seguridad del hogar, en la que un terapeuta ocupacional mira su casa directamente y le ayuda a fijar prioridades.
Este artículo no sustituye un diagnóstico ni un tratamiento médico. Si las caídas son frecuentes o le preocupan, hable con su equipo de salud.


