Se estima que entre el 30 % y el 50 % de las personas con Parkinson experimentan depresión, y que hasta la mitad de ellas nunca llega a ser diagnosticada. Parte de la razón es que un ánimo hundido no es una sola cosa. La depresión y la apatía se parecen vistas desde fuera, pero son síntomas realmente distintos, y a menudo aparecen mezclados.

En qué se diferencian la depresión y la apatía
La depresión se manifiesta como tristeza, culpa, falta de energía y la sensación de que nada va a mejorar. La apatíaUna pérdida de motivación y de impulso sin sentirse triste ni deprimido. A diferencia de la depresión, la persona por lo general no está particularmente incómoda con ese estado.Saber más, en cambio, es perder el impulso o el interés por empezar cualquier cosa sin sentirse triste. La mayor diferencia con la depresión es que a las personas con apatía a menudo no les molesta especialmente no tener motivación.
El síntoma que las familias más malinterpretan
Vista desde fuera, la apatía se lee con facilidad como «flojera», «no le interesa» o «no quiere poner de su parte», lo que la convierte en uno de los síntomas más difíciles de sobrellevar para las familias y para quienes acompañan. Pero la apatía no es una cuestión de voluntad: es un síntoma neurológico que viene de la caída de la dopamina y de otras sustancias del cerebro. El circuito de la motivación del cerebro, esa parte que hace falta para arrancar con algo, es lo que está debilitado. No es que a la persona no le den ganas.
La ansiedad también suele acompañar
Aparte de la depresión y la apatía, se reporta que hasta el 40 % de las personas con Parkinson experimentan ansiedad. Es común que la ansiedad se dispare durante los períodos «off», cuando el medicamento pierde efecto — y eso no es simplemente una reacción psicológica, sino posiblemente parte de los síntomas físicos que llegan con la caída del efecto del medicamento. Igual que la depresión, la ansiedad afecta mucho la calidad de vida y a la vez tiende a quedar sin diagnosticar, así que, si su ansiedad empeora al mismo ritmo que sus períodos «off», conviene describirle ese patrón de forma concreta a su equipo de salud.
Qué ayuda
Todavía no hay un medicamento o tratamiento probado específicamente para la apatía, pero lo siguiente puede ayudar.
- Darle estructura al día para que las actividades ocurran a horas fijas
- Armar ocasiones para estar con otras personas, aun cuando haya que empujarse un poco
- Pedir una revisión de los medicamentos actuales del Parkinson para confirmar que son los adecuados
- Si además hay problemas de sueño o depresión, tratar eso primero
La depresión a menudo puede manejarse con antidepresivos o con psicoterapia, así que, si siente tristeza, culpa y falta de energía juntas, eso vale la pena plantearlo primero con su equipo de salud.
Qué puede hacer ahora
También ayuda explicarle a su familia que su falta de motivación no es pereza. Si le describe su estado emocional a su equipo de salud en términos concretos, podrán ayudarle de maneras distintas según se trate de depresión o de apatía.
Este artículo no sustituye un diagnóstico ni un tratamiento médico. Si los cambios en su ánimo persisten, hable con su equipo de salud.


